Hoy

Hoy por Alicia Hinojosa

Hoy se cumple una semana donde nos estremeció la noticia del temblor en varios estados de nuestro país. Este terremoto que nos esparció una vista asustada, también cimbró lo más profundo de nuestro ser y conocimos la verdadera esencia de nuestro México: el ser solidarios, empáticos, pero sobre todo ver el dolor del prójimo y decir “me duele tu dolor”.

Hoy hace una semana cambió el rumbo de nuestras vidas, cambió nuestra forma de ver las cosas y sobre todo el cómo queremos vivir lo que nos resta de vida. El poder dar gracias a Dios y a la vida misma por lo que sí tenemos y no por lo que perdimos; dar gracias por los familiares y amigos con los que contamos y por los que no son nada nuestro, pero han tendido su mano para ayudar al más desvalido, al que necesita ese apoyo y contención.

Hoy hace una semana se cumplían 32 años de un terremoto donde aprendimos muchas cosas y quizá por costumbre creíamos que nunca se repetiría; lo sucedido nos obliga a darnos cuenta que nuestro existir es impermanente y que la vida no la tenemos comprada, no somos eternos y por esto mismo hay que replantearnos qué es lo que queremos hacer con nuestra vida y cómo queremos que nos recuerden.

Hoy, lo que sí les puedo decir, es que esto nos ha dejado un aprendizaje, y aunque hay mucho dolor e impotencia por lo sucedido, el amor trasciende fronteras y nos va transformando en dar amor al ayudar sin tener o querer recibir algo a cambio; un amor incondicional en donde no hay límite ni obstáculos para seguir trabajando por el prójimo.

Hoy hace una semana demostramos al mundo entero, pese a la dolorosa pérdida de algún ser querido o de bienes materiales, lo que es el amor al prójimo, el amor que no termina, el amor por ayudar, el amor que supera barreras y que se mantiene latente en nosotros.

Hoy con esto nos quedamos, con ese amor incondicional que hemos demostrado a propios y extraños; la gran capacidad de volver a levantarnos, porque juntos lo haremos con amor y por amor.

Por Alicia Hinojosa Ayala
PsicoOncóloga – Tanatóloga
Nuestra Fundadora

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