De lo más importante para alguien que atraviesa un duelo puede decirse que es el hecho de sentirse acompañado, no sentirse excluido por completo, pero tampoco saturado de atención. Se trata quizá de lograr un punto medio de la situación. Tal vez es algo complicado de ver o de hacer, pero no es imposible. Nuestro amigx no solo ha perdido a alguien que estimaba o amaba, sino que de pronto la vida lx sorprendix de manera inesperada.

En momentos así, lo mejor que podemos hacer es brindar nuestra presencia para todo aquello que necesite.

Nadie vive un verdadero duelo como aquel que siente el dolor profundamente

¿Cómo establecer cercanía? ¿Qué decir?

Te aseguro que lo menos que desea escuchar es palabras vanas, exceso de preguntas, o imposiciones absurdas. Decirle que debe ser fuerte, que lo superará, que se fue a un lugar mejor; no es lo ideal. Debes evaluar cuidadosamente tus opciones.

Cuando tu amigx esté dispuesto a desahogarse contigo, contarte lo que siente, lo que desea; abrirte al dialogo podría ser un primer y gran paso.

Conversar, resulta una buena terapia

Recuerda que tu paciencia debe estar en su más alto grado; no siempre encontrarás una buena actitud de su parte, situación que es normal dado su dolor. Debes prestar atención a cada palabra sin interrumpirlx. Si quiere llorar, si quiere gritar, si quiere hablar ¡déjalx que lo haga! Y si solo necesita un abrazo… ¡Dáselo!

La solidaridad, es una buena estrategia

Compréndelx. Las personas heridas suelen lastimar a quienes las rodean, en más de una ocasión te sorprenderán tanto de palabra como de hecho. Deberás entender que no lo hace para perjudicarte o hacerte enojar, sino que la circunstancia que atraviesa lo pone en un estado de ánimo desajustado. Unos días lx podrás ver deprimidx, otros iracundx, y de vez en cuando con una chispa de alegría en su rostro.

Reconocer lo valioso que era su ser amado, sus talentos y logros; es algo completamente positivo

Si ves que pasan 6 meses y aun la tristeza lx empaña expresando lo culpable que se siente por todo aquello que hizo y que no realizó al lado de su ser querido, lo menos que tienes que hacer es juzgar. Simplemente llévale de la mano, oriéntale. Anímale a formar parte de un grupo de apoyo en donde pueda interactuar con personas que hayan pasado casos similares; acompáñale si es posible, o si tú mismx has vivido una pérdida, coméntale tu experiencia.

Si las heridas expresaran el dolor, si las cicatrices contaran nuestras historias; de seguro no alcanzarían palabras para expresar lo vivido.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *